
Como el mismísimo Tender Branson al comienzo del libro Superviviente, un curioso y trastornado personaje fruto de la mente de Chuck Palahniuk, quien pretende dejar registrada la historia de su vida en el interior de la caja negra de un avión que él ha secuestrado, alzo mi voz en pos de que algo de mi mismo también perdure, aunque sea de forma virtual en este efímero blog.
Un, dos, tres, probando...No es que yo quiera realmente contar mi historia a los cuatro vientos, ni mucho menos alardear de todo lo que he vivido, ni tampoco es que pretenda utilizar estas lineas a modo de terapia para conmigo mismo, cosa que se de buena tinta que alguna gente hace, ni tampoco pretendo sentirme mejor por estar haciendo esto. La realidad es que las motivaciones que me llevan de nuevo a emprender este viaje son distintas, muy distintas. Y digo de nuevo porque en mi subconsciente siempre he albergado la sensación de haber hecho esto ya con anterioridad, aunque me resulte imposible recordarlo. Y digo distintas porque no tienen nada que ver con todo lo que he planteado hasta el momento, ni con lo que yo mismo a partir de ahora pueda plantear.
Probando, si, no... alguien me escucha?...
Así que, de algún modo pararme a reflexionar sobre el porque de este blog en el primer post que realizo, me parece de una estupidez supina. Aunque, la verdad, como nunca he sido excesivamente critico ni juicioso conmigo mismo, me voy a permitir ciertas licencias que jamás entraré a valorar. Como por ejemplo la posibilidad de ponerme a disertar abiertamente sobre la conveniencia o no de llevar adelante una iniciativa tan comun hoy dia como esta, siendo que uno, ante todo, persigue la unicidad del ser, más allá del aborregamiento general que ultimamente nos esta afectando.
Tres, dos, uno... palabras y más palabras...Quizás tampoco sea correcto pensar que por el mero hecho de creer que se es diferente al resto de mortales se deja de ser un borrego más. Es como el que trata de convencerse a si mismo una y otra vez de que algun dia dejará por fin de llover, pues es un borrego más. Como el que cree que para escribir basta con encadenar una palabra tras otra hasta formar una frase cualquiera, otro borrego más al que hay que meter urgentemente en el corral. ¿Y que decir de aquel que inicia un blog creyendo ser un borrego más?. Yo voy a hacer como que no lo se...
Un borrego, dos borregos... el fin del mundo.
Pues si, efectivamente, no deja de ser un borrego más, aunque no os lo creais. Pero no importa. No es relevante. Es más importante llegar a fin de mes con algo suelto para poder gastar. ¿Y en que nos convierte esto? No, en borregos no. Nos convierte en un atajo de ilusos e insulsos incapaces ni tan siquiera de incordiar a la incipiente ingenuidad que incomprensiblemente tanto nos incomoda y a la vez se incorpora a nuestras inquietas vidas, rodeandola con infinidad de indefiniciones a las que que tristemente consideramos como nuestra mayor independencia.
El que se sienta libre... que no bale...TheDrawback